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domingo, 19 de junio de 2011

He Leído: Anécdotas de Enfermeras

Soy enfermera y de vez en cuando gusta compartir y leer cosas que le han pasado a otras compañeras así que cuando encontré este libro y tras pensarlo unos 3 minutos decidí comprarlo.


Anécdotas de enfermeras, Elisabeth G. Iborra


anecdotasdeenfermeras


Dice la sinopsis:


Las hay tan grotescas como la de una mujer que insiste en colocarse el termómetro en la oreja para tomarse la temperatura; las hay conmovedoras, como la del paciente que le envía cada año una rosa a su antigua enfermera en señal de agradecimiento, o crudas, como el testimonio de una paciente anoréxica, pero entre todas, Elisabeth G. Iborra ha conseguido desnudar una de las profesiones más indispensables de nuestra sociedad actual: la de enfermera.


Digo yo:


¿Y qué digo yo, si soy enfermera?


Lo compré hace 2 – 3 años a través del Círculo de Lectores, tiene 277 páginas y costó alrededor de los 13 euros.


¿Gustarme? Claro que me gustó y me sigue gustando, porque cada vez que tengo un rato, me aburro o simplemente me apetece empaparme de lo bonito de mi profesión, le echo un vistazo al libro.


Y no sólo me gusta a mí, que mi madre también lo ha leído y se lo sugirió a mi padre y a mi hermano!!


Es un compendio de cosas que han visto enfermeras más veteranas, las que somos más jóvenes y cuál es nuestra situación actual.


Es bastante entretenido, aunque comprendo que para aquel que no esté metido en la profesión tal vez no sea un tipo de libro que le “llame”. No obstante os invito a que lo busquéis en la biblioteca de vuestra ciudad. Allí leerlo será gratis y si no os gusta… no habréis tirado el dinero.


Destacar una sola anécdota de las que refleja el libro es imposible porque todas están llenas de algo especial, sobre todo para aquell@s que lo vivimos de cerca, así que con los ojos cerrados elegiré una al azar.


Para contrastar esta tristeza, voy a contar otra con la que me reí muchísimo: estaba el ginecólogo enseñándole a un padre el electrocardiograma del feto que anidaba en el vientre de su esposa y el futuro progenitor le preguntó:


- ¿Esto qué es?, ¿los dientes?


¡Eran los picos de los latidos del corazón! ¿Desde cuándo los niños nacen con la dentadura completa?


Los padres primerizos tendrían que tener un libro para ellos solos, pero bueno, estoy segura que cuando me toque a mí capaz es de pasarme algo parecido.


Yo he visto a padres que no han querido coger al bebé por si lo “desmontan”, que te han llamado al timbre a las 5 de la mañana para que le cambies el pañal al bebé O_o


Pero os quiero contar algo que me pasó estando de prácticas en la planta de Traumatología.


En la planta puedes podía haber desde brazos partidos, prótesis de rodilla, lo que viene siendo “huesos”, y como no, fracturas de cadera; que se dan sobre todo en personas ancianas.


Por eso, además del traumatólogo, pasan también otros especialistas como el Geriatra (que es un médico especializado en personas mayores). Uno de los que hay en el hospital es negro, y es que es así, que es negro.


Pues un día nos dice la hija de una señora mayor: Mire señorita, que quería hablar con el Dr. Moreno para preguntarle unas cosas, que me llevo a mi madre de alta. Y dio la casualidad de que el traumatólogo Dr. Moreno estaba en el pasillo y le dijimos: pues ahí está, pregúntele las dudas que tenga.


Y nos dice toda apurada:


- No, no, ese no, el otro


- No hay otro, el Dr. Moreno es ese.


- Ay no, el otro, el que es como tostaillo


- Ah vale, el negro.


- Ay si, ese


- El geriatra señora, ese es el geriatra


Y la pobre con un apuro increíble porque no sabía cómo se llamaba el médico y pensaba que si decía que era el negro alguien podía pensar que lo estaba ofendiendo.


Tengo otras muchas anécdotas pero es que algunas necesitan de gestos para transmitir toda su gracia.



Nos leemos en próximas entradas.

10 comentarios:

  1. Me viene genial porque estoy estudiando aux. de enfermeria eje besos

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  2. Seguro que voy a ver si lo pillo, es una profesión que tiene de todo, ratos muy buenos y muy malos, pero me quedo con los graciosos.

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  3. Hola!!
    Tienes una profesion muy bonita, dura pero bonita
    Y sobre las entradas anteriores (hacia tiempo que no pasaba por aquí ¿no?) te diré que a mi la kabuki que tengo del Sephora me decepcionó un monton, al principio super-suave, me pongo a lavarla un par de veces y toda despelufrá y áspera hasta el punto que me molesta al contacto con la cara... un ascazo.
    Besines guapa, no me enrollo mas...

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  4. Hola guapa :) tiene muy buena pinta el libro eso sí me he reído un montón con la anécdota del libro xD deberían hacer un libro así para padres y anda que tu anécdota jajaja ya es casualidad que haya un "Dr. Moreno" y un Dr que sea moreno jajajaja

    besitos♥

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  5. Jajajjajajaja lo de los dientes me ha matao del todo!!! Y que buena la anecdota del Dr.Moreno jejeje. Tiene que ser una profesión muy bonita, enhorabuena :).

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  6. Jajajajaja, el tostadillo!! jajajajaj Qué bueno!! Tiene que estar genial ese libro! Lo que puede llegar a pasar en un hospital!!!

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  7. tiene muy buena pinta¡¡ la verdad es que un dia oí hablar de el en la radio, y me llamo la atención si que me gustaría leerlo, tomo nota¡¡ muakk

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  8. Guapaa!! al final te la ha comprado?? jajaja a veces lo de "sugerir" funciona pero otras nos pillan al vuelo jajaja

    besitos♥

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  9. Jajaja, mira que me repatea que la gente no se atreva a decir negro. Para mi gusto queda peor decir tostaillo o lo que sea.
    Este tipo de libros me encantan, siempre sacando sonrisas y haciendo que flipemos.

    Un besote!

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